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miércoles, 19 de agosto de 2015

Galletas de mantequilla

No todo en la vida es pan, también existen las galletas y estas, además de deliciosas, son facilísimas.
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INGREDIENTES:
140 g de harina
  60 g de fécula de maíz
  65 g de azúcar glass
200 g de mantequilla

PROCEDIMIENTO:

Acremar la mantequilla a temperatura ambiente, agregar azúcar y seguir batiendo hasta que esponje. Agregar la fécula poco a poco y batir; poner harina y seguir batiendo hasta tener una masa lisa y sin grumos.

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Disponer la masa en una manga pastelera con punta rizada; poner pequeñas bolitas en una charola forrada con papel mantequilla o placa siliconada. Recuerda que la mitad de la masa es mantequilla, así que deja espacio para que se derrita la masa.

Mete las charolas en el horno precalentado a 150 grados por 15 minutos o hasta que veas que están levemente doradas, pero recuerda que en general son pálidas.

Deja enfriar las galletas en las charolas antes de manipularlas.

Si lo prefieres, antes de meter las galletas al horno puedes ponerles encima un poco de nuez picada, almendra fileteada, una chispa de chocolate o una gota de mermelada.
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viernes, 14 de agosto de 2015

¿A qué distancia plantar las hortalizas? #HuertoUrbano


Por todos es sabido que lo que determina el buen desarrollo y salud de una planta es la raíz. Si estás en vías de crear tu propio huerto urbano o has hecho intentos pero no ha salido como querías, tal vez te venga bien esta información. Lo fundamental es que no dejes de intentarlo.

Aquí te muestro un pequeño resumen de hortalizas y la distancia adecuada de siembra para garantizar el mejor desarrollo de sus raíces y, por lo tanto, de sus frutos.

Si siembras calabazas, jitomates o berenjenas, asegúrate de dejar entre 50 y 60 centímetros de distancia entre cada planta.
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Para la remolacha, la acelga, el brócoli, el nabo y el pimiento, lo ideal son 50 centímetros entre cada planta.

Si siembras espárragos, dal 45 centímetros a su raíz; a la coliflor dale 40.

El apio, la papa, el poro y la col requieren de 30 centímetros.

El rábano y la lechuga tienen suficiente con 20 centímtros.

A los ajos les basta con 15 centímetros para crecer, mientras que a las zanahorias se acomodan bien con 7.5 centímetros.

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lunes, 30 de marzo de 2015

Horno solar. #Autogestión

No es sólo porque el gas va a ser cada vez más caro; también es cierto que es un combustible fósil que, poco o mucho, contamina. Hoy aprendí a hacer un horno solar con  materiales totalmente reciclados, que alcanza una temperatura de 150° Celcius. Claro, es más lento que el gas, pero valdrá la pena. Les comparto.
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MATERIALES:
1. Una caja de cartón.
2. Una caja de cartón que quepa en la primera caja.
3. Papel periódico.
4. Cinta adhesiva.
5. Papel aluminio.
6. Vidrio plano transparente (de ventana vil).
7. Cutter o cuchilla.
8. Pintura negra.
9. Un tornillo largo (opcional).

PROCEDIMIENTO:
Resultado de imagen para horno solar casero1. Refuerza bien todos los vértices de la caja 1 y sella todas las aberturas con cinta. Ponla de modo que la cara más grande sea la base y la otra quedará hacia arriba).
2. Corta la cara que queda hacia arriba, de modo que se convierta en una especie de tapa del tamaño de la cara. Forra esa cara con papel aluminio.
3. Toma la caja 2; si tiene tapa, córtala. Forra la caja por dentro con papel aluminio y pinta el fondo de negro.
4. Empieza a llenar la caja 1 con hojas de papel periódico hecho bola.

Resultado de imagen para horno solar casero5. Mete la caja 2 dentro de la caja 1 y sigue rellenando el espacio entre ambas con bolas de periódico suficientes como para que no queden grandes espacios vacíos, pero no necesita ser relleno compacto.
6. Una vez que tengas las dos cajas listas, tienes el horno casi terminado. Resta meter en el hueco de la caja forrada de papel aluminio el recipiente con la comida que vayas a hornear (si utilizas un recipiente negro, el proceso será más rápido).
7. Tapa el horno con la placa de vidrio.
Resultado de imagen para horno solar casero8. Pon la tapa de la caja 1 de modo que refleje la mayor cantidad de luz solar dentro de la caja 2. Para saberlo, sólo tienes que ver el momento en el que el interior de la caja 2 esté más iluminado. 
9. Espera pacientemente.
10. Si lo deseas, puedes poner el tornillo largo de manera vertical en una de las paredes de la caja 1 y úsalo para alinearlo con el Sol, lo cual se logra cuando el tornillo no haga sombra.

Resultado de imagen para QUÉ temperatura alcanza un horno solarAntes de usar tu horno, trata de ver en qué lugar de tu casa da el sol por más tiempo, de modo que no tengas que estar "persiguiéndolo" conforme pasa el tiempo.

El mejor horario para usar este horno solar es de las 11 a las 3 aproximadamente, pues es cuando el Sol es más fuerte e irradia más calor.
Recuerda que este horno alcanza aproximadamente 150°, así que ten cuidado cuando saques tus alimentos. 

Toma en cuenta que mientras más arrugas tenga el papel aluminio, mayor será la dispersión del calor, así que trata de que te quede lo más liso posible.

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Ahora sí, empieza a disfrutar de los beneficios del Sol antes de que te empiecen a cobrar por ello.

viernes, 20 de marzo de 2015

Pan de semillas #Autogestión

Este pan es sencillísimo para hacer, no requiere amasado ni tiempo para levar, así que en lo que más se van a tardar es en el horneado. Espero que lo disfruten.
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INGREDIENTES:
-245 g de harina de trigo integral.
- 15  g de harina de trigo.
-  3 cucharaditas de levadura química (Royal).
-280 a 300 g de agua.
-  7 g de sal.
-50 g de granola o semillas de tu elección (opcional).

PROCEDIMIENTO:

1. Prende el horno a 220 grados centígrados para que se empiece a calentar.
2. Engrasa un molde rectangular para pan de 23 cm.
Resultado de imagen para masa para pan de semillas3. Pon todos los ingredientes en un recipiente y mézclalos bien. Si lo deseas, añade a la mezcla granola, semillas o frutos secos y mezcla hasta que se integren.
4. Pon la mezcla en el molde engrasado y esparce un poco de harina por encima.
5. Mete el molde al horno caliente durante aproximadamente 40 minutos. Si ves que se está dorando mucho, tápalo con papel aluminio.
6. Una vez hecho el pan, sácalo del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla.
7. Una vez frío, tienes un pan de excelente calidad. Bien guardado puede durar una semana.

Resultado de imagen para masa para pan de semillas



OPCIONAL:
Puedes reducir la cantidad de agua y formar una hogaza para hornear sin necesidad de molde. Para ello te recomiendo que vayas añadiendo el agua poco a poco hasta que logres una consistencia suficientemente firme como para que se sostenga por sí misma.


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sábado, 20 de septiembre de 2014

La nutrición de la tierra en tu #HuertoUrbano


Para que tus plantas estén siempre bien alimentadas, necesitan mucho más que tierra y agua. Por ello es indispensable "alimentar" la tierra, llenarla de materia orgánica que le otorgue los nutrientes necesarios y que finalmente llegarán a ti por medio de sus frutos o sus flores.





Una manera fácil de saber qué tan bien está la tierra de tus plantas, es ver cuántas lombrices hay en ella. Toma en cuenta que la tierra no debe estar apretada, aflójala cada tanto para que entre el aire y pueda llevar hasta las raíces todos los nutrientes que necesitan tus hortalizas. Una tierra sana tiene hasta 100 lombrices por metro cuadrado; si encuentras menos de 12 lombrices por metro cuadrado, significa que hay carencia de materia orgánica, la tierra está contaminada o el pH no es el indicado.

Para saber cómo se hace composta, aquí te dejo este enlace: http://organizaenmexico.blogspot.mx/2014/08/hacer-composta-casera-para-nuestro.html


Para que tus plantas se mantengan en óptimas condiciones, es recomendable mezclar la composta con la tierra de tus plantas una vez al mes; con ello también aseguras que la tierra en la que están se remueve y se airea, lo cual es indispensable para la nutrición de la tierra y la creación de un pequeño ecosistema. 





No olvides que antes de poner materia orgánica en tus macetas, ésta debe pasar por un proceso de descomposición previa; si la dejas al exterior, lo más seguro es que no se aprovechen todos sus nutrientes y que, además, te llenes de mosquitos, cucarachas y demás insectos desagradables.




En las tiendas de jardinería hay siempre compuestos (más o menos orgánicos) para nutrir la tierra; si decides comprarlos, tendrás que seguir las instrucciones del empaque. También recuerda que hay plantas "absorbentes" y otras "donadoras" de nutrientes. Te recomiendo que siembres frijoles o lentejas entre tus plantas, con lo cual lograrás alimentar a la tierra de manera totalmente natural.



Si tienes distintos cultivos, no olvides rotarlos justamente para que la tierra no se erosione y conserve su fertilidad.

viernes, 29 de agosto de 2014

Panadería en casa: Conchas #Autogestión

Siguiendo con la idea de producir lo que consumimos, ya sabemos hacer algunos tipos de pan, ahora falta uno para acompañar la leche, o el café; en este caso, conchas. Espero que este les guste.

INGREDIENTES:
Para el pan:
500 g de harina de trigo.
1 cucharada de leche en polvo.
4 huevos.
125 g de azúcar.
1/2 cucharadita de sal
2 cucharadas de levadura para panadería.
120 gramos de mantequilla sin sal.
1/2 taza de agua.

Para la cobertura:
1/2 taza de azúcar glass o impalpable.
1/2 taza de harina de trigo.
90 g de mantequilla sin azúcar.
De 2 a 3 cucharadas de cocoa sin azúcar (opcional).

PROCEDIMIENTO:
1. Calienta el agua hasta que esté aproximadamente a 25° centígrados.
2. Disuelve la levadura en el agua tibia. Una vez logrado, agrega una cucharada de azúcar a la mezcla y disuelve de nuevo.
3. Cierne la harina sobre la mesa en la que vas a amasar.
4. Cuando la levadura haya doblado su volumen, agrégala a la harina y mezcla todo.
5. Haz un hueco al centro de la mezcla y pon ahí los cuatro huevos. Revuelve y empieza a amasar.
6. Agrega el resto del azúcar y sigue amasando, la sal y la leche en polvo y sigue amasando hasta que tengas una pasta integrada, homogénea, satinada y que no se pegue a las manos (aproximadamente 20 minutos).
7. Engrasa un recipiente y pon ahí la masa. Déjala tapada con plástico autoadherente en un lugar tibio aproximadamente dos horas para que doble su volumen.


Mientras fermenta, haz la cobertura siguiendo estos pasos:
a) Cierne la harina y el azúcar sobre una mesa de trabajo limpia.
b) Agrega la mantequilla a temperatura ambiente, pero firme.
c) Mezcla los ingredientes hasta obtener una masa suave. Procura no manipularla demasiado, pues la mantequilla se derretirá.
d) Cuando esté lista, mete la masa en una bolsita de plástico y al refrigerador para que se ponga firme.
e) Si quieres conchas de chocolate, espera a que la masa se enfríe un poco, sácala y toma la mitad. Pon en ella la cocoa en polvo y ve amasando para que vaya tomando un color café firme. Otra vez, no amases demasiado.

8. Una vez que la masa se haya hinchado, ponla sobre una superficie enharinada y amásala de nuevo para que se desinfle.
9. Haz un cilindro con la masa y córtala en porciones de más o menos 100 gramos (aunque las puedes hacer del tamaño que quieras).
10. Engrasa una charola de horno y ponla cerca.
11. Ve tomando cada porción de masa, haz una bolita con cada una y aplástala un poquito, para que quede como una gordita, y ve poniéndolas en la charola engrasada, con unos centímetros de separación. Tapa la charola con plástico (pero que no quede apretado) y ponla en un lugar tibio por unos 30 minutos para que vuelvan a tomar volumen.
12. Cuando veas que las conchas se inflaron, saca la pasta de azúcar del refrigerador y ponla unos segundos en el microondas (máximo 5 segundos). La idea es tener una masa manejable.
13. Haz bolitas de pasta y aplástalas, como si estuvieras haciendo una tortilla. Si las haces muy delgaditas, se romperán durante el horneado (lo sé por experiencia).
14. Una vez hecha la tortilla de pasta de azúcar, ponla con cuidado sobre cada pan y presiona con muchísima suavidad para que se pegue. Con un cuchillo haz las figuras sobre la pasta de azúcar, cuidando de no llegar al pan.
15. Mete las conchas en el horno a 180° durante aproximadamente 20 minutos. Estarán listas cuando veas que la base de los panes está ligeramente dorada.
16. Saca las conchas del horno y déjalas reposar unos minutos, hasta que se enfríen, y listo.


domingo, 24 de agosto de 2014

Pan de masa madre

Si decidiste hacer masa madre, ahora ha que ver en qué usarla. Aquí te va una receta que te puede servir.

INGREDIENTES:
Para la masa madre:
-5 a 10 g de masa madre
-100 g de harina
-60 g de agua

Para la masa del pan:
-Masa madre alimentada.
-500 g de harina.
320 g de agua.
10 g de sal.


PROCEDIMIENTO:
1. Toma la masa madre y disuélvela en los 60 g de agua.
2. Pon la mezcla de masa madre en la harina y revuelve bien. Tapa la mezcla y déjala fermentar toda la noche.
3. Mezcla los 500 gramos de harina con los 320 gramos de agua hasta que quede homogénea, haz una bola y déjala reposar entre una hora y hora y media, hasta que se vea lisa.
4. Mezcla esta preparación con la masa madre que dejaste fermentar desde la noche anterior hasta que sea una sola masa uniforme.
5. Cuando lo hayas conseguido, pon la masa en un recipiente y pliégala sobre sí misma cinco veces. Déjala reposar diez minutos.
6. Repite el paso cinco cuatro veces más, con su descanso correspondiente.
7. Toma un recipiente limpio y seco y úntalo con grasa; haz una bola con la masa y déjala en el recipiente engrasado de dos horas y media a tres horas para que fermente. Tiene que crecer, pero no es indispensable que doble su volumen.
8. Pasadas las horas de fermentación, vuelca la masa sobre una mesa enharinada (pero no en exceso).
9. Con cuidado, recoge todos los extremos de la masa y haz un hatillo con ellos, como un ombligo. La idea es que la masa se tense un poco, pero no queremos desinflarla.
10. Sobre un espacio de la mesa SIN HARINA, pon la masa con el "ombligo" para abajo y boléala con mucho cuidado, para que se tense un poco más.
11. En el recipiente en el que la pusiste a fermentar, pon un trapo bien enharinado (de preferencia, de lino para panadería) y ahí pon la masa con el "ombligo" hacia arriba, Esa será la costura de tu pan. Déjala dos horas en un lugar tibio para que se asiente y vuelva a crecer.
12. Al cabo de las dos horas, corta un poquito la masa, tiene que verse el migajón. Si no es así, deja que fermente una hora más.
13. Cuando esté lista la masa, vuélcala con mucho cuidado sobre una charola de horno enharinada y haz algunos cortes en la superficie.
14. Prende tu horno para que empiece a calentar. Tiene que estar a 250° centígrados. Cuado esté caliente, mete el pan en el horno y con un aspersor, rocía con un poco de agua potable para generar vapor dentro del horno.
15. Al cabo de 10 minutos, baja la temperatura del horno a 200° centígrados y hornea por unos 40 minutos más.
Sobre todo si es la primera vez que lo haces, monitorea tu horno durante toda la cocción para que sepas exactamente cuánto tiempo se tarda.
16. Una vez terminada la cocción, saca el pan del horno y déjalo enfriar en una rejilla. Los sabores se irán acentuando conforme pase tiempo.

lunes, 18 de agosto de 2014

Pan sin amasado

Si eres de quienes se rigen por la ley del mínimo esfuerzo, o trabajas todo el día y lo último que quieres en la vida es llegar a amasar para hacer pan, esta receta es para ti. No te la pierdas, porque puede ser tan versátil como tú quieras.


INGREDIENTES:


475 g de harina blanca.
  25 g de harina integral.
330 g de agua.
  10 g de sal.
    5 g de levadura para panadería.
150 g de mezcla de semillas (las que quieras: ajonjolí, linaza, pepitas de calabaza peladas, girasol peladas, etc.).



PROCEDIMIENTO:
1. Mezcla la levadura en el agua tibia (entre 25 y 30°C).
2. Elige un recipiente suficientemente grande, para que quepa la masa ya crecida; mezcla ahí todos los ingredientes con una mano, de modo que quede una masa homogénea y pegajosa. Si no es así, agrega más agua poco a poco hasta que adquiera esa consistencia.
3. Cuando tenga la consistencia deseada, déjala reposar por cinco minutos en el recipiente.
4. Pasado el tiempo de reposo, mete la mano, levanta una parte de la masa y dóblala sobre sí misma.
5. Tapa el recipiente herméticamente para que no se forme una costra arriba de la masa. Puede ser con una tapa del mismo recipiente o con plástico autoahderente para alimentos y mételo al refrigerador.
5 bis. Si tu refrigerador enfría mucho, conviene que pongas el recipiente en un entrepaño superior; si enfría poco o se abre muy seguido, pon la masa en un entrepaño inferior.
6. Al día siguiente, saca el recipiente del refri y ponlo en un lugar más o menos tibio por una hora.
7. Pasado ese tiempo, veras que la masa subió tanto como si la hubieras amasado.
8. Con mucho cuidado, voltea el recipiente para que la masa caiga suavemente sobre una mesa enharinada. Se trata de que no pierda el volumen que adquirió durante las horas de fermentación.
9. Con toda delicadeza, forma un rectángulo con la masa y corta dos piezas largas del mismo tamaño.
10. Pasa cada una de las piezas de masa por un paño limpio y húmedo e inmediatamente después báñalos con la mezcla de semillas de tu preferencia.
11. Acomoda las piezas de masa sobre una charola de horno cubierta de papel encerado. Cuida que haya una buena distancia entre cada una.
12. Deja las piezas de masa tapadas un par de horas para que vuelvan a fermentar.
13. Precalienta el horno a 250° centígrados y mete un recipiente metálico vacío al fondo del horno (lata limpia, charola, cacerola sin asas, etc.).
14. Cuando el horno esté bien caliente, vacía medio vaso de agua dentro del recipiente metálico y de inmediato mete el pan al horno.
15. Diez minutos después de haber metido el pan, baja la temperatura a 220° centígrados, retira el recipiente del agua y deja que el pan siga horneándose durante 25 minutos más.
16. Pasados los 25 minutos, puedes sacar el pan y dejar que se enfríe sobre una rejilla o bien, apagar el horno y dejar el pan 20 minutos más con la puerta entreabierta. Esta última opción logrará una corteza más crujiente.
VARIACIONES:
-Cuidando el peso total, puedes variar la cantidad de harina blanca y e integral.
-Cuidando el peso total, puedes cambiar las semillas por trozos de frutos secos, edulcorantes, adornos sobre las piezas, etc.

¡Disfruta!

jueves, 14 de agosto de 2014

Cómo hacer bolillos en casa



He probado la receta en varias ocasiones y me queda cada vez mejor. La idea es que puedan tomar tiempos y definir cada cuánto hacer pan, de modo que se sigue construyendo el camino de la autosuficiencia alimentaria. ¡Disfruten!

INGREDIENTES:
500 g de harina de trigo.
1 y 1/2 tazas de agua tibia (aproximadamente a 36° centígrados).
3 cucharadas de azúcar.
15 g de levadura para panadería (ojo, NO es royal).
5 g de sal (la punta de una cucharita).
5 g de mejorante (es una mezcla de ácido ascórbico, ácido tartárico y bicarbonato de sodio que se vende en tiendas de materia prima para panadería).

UTENSILIOS:
Un recipiente de aproximadamente 5 litros de capacidad.
Una taza medidora.
Charolas para horno.
Una coladera  grande para cernir (tamizar) la harina.

PROCEDIMIENTO:
1. Cierne (tamiza) la harina en un recipiente.
2. En el agua tibia, disuelve la levadura.
3. Una vez disuelta la levadura, agrégale dos cucharadas rasas de azúcar y disuelve bien.
4. A la harina agrégale la sal y el mejorante y mezcla bien.
5. Cuando la levadura haga un poquito de espuma, agrégala al resto de los ingredientes y empieza a mezclar con la mano.
6. En una mesa enharinada, empieza a amasar con fuerza. Este paso es crucial para tener una miga perfecta, así que no te detengas en ello.
7. Si después de unos 10 minutos de amasado sigue siendo demasiado pegajosa, pon un poco de harina (no abuses) y sigue amasando muy bien.
8. Sigue amasando hasta que tengas una masa tersa, lisa, satinada y que no se pegue.
9. Haz una bola con la masa y ponla en un recipiente engrasado. Pon un poco de aceite de cocina en la mano y pon masa también en la superficie de la masa.
10. Tapa la masa con un poco de plástico autoadherente pegada a la masa y ponla a fermentar una hora en un lugar tibio (arriba de la estufa, en un lugar donde dé el sol, etc).
11. Pasada esa hora, saca la masa y ponla sobre la mesa con muy poca harina. Empieza a amasar de nuevo para sacar todo el gas que se formó, y luego haz una barra con la masa.
12. Corta la masa en pedazos más o menos iguales y dales la forma que quieras. En este paso ya no agregues harina.
13. Pon los pedazos de masa en una charola engrasada, tápalos con un trapo limpio. Deja la charola en un lugar tibio por aproximadamente 20 minutos.
14. Prende el horno a 220° centígrados (390 Fahrenheit) y deja que se caliente muy bien.
15. Pasados 20 o 30 minutos, rocía los bollos con agua potable fría y mételos inmediatamente al horno caliente.
16. Hornea por 20 a 25 minutos, hasta que veas tus panes dorados.
17. Saca los bolillos del horno y deja que se asienten por aproximadamente cinco minutos.
18. Tus panes están listos. Si no los vas a comer de inmediato, guárdalos en una bolsa de plástico.